Wednesday, December 02, 2015

VELEIDOSA DIOSA LIBERTAD - POEMARIO (PROSA)


01

El libertinaje es una sobrecarga ideológica que nos trae a paso seguro la planetización de la tribulación, del pauperismo y la postración. La sumisión a la libertad desata bolas de nieve que nos convierten en unos pajes francos de los embustes, procreados con exquisitez y listeza. No quedará pilar moral de pie al cual aferrarnos por un respiro, a continuación de la desolación. El corazón vacío manufactura copiosamente excrementos impredecibles, nauseosos y descoyuntadores. Sin plegarse al Espíritu, el alma atestada de ausencias no traspondrá la planchada que nos aparca en la calle transmundana. La diosa libertad pastorea a una grey gigante que ignora su quejicoso devenir y la cercanía con ese precipicio magnético y voraz. Al anciano liberal le cuesta tragar un postre de paz, el libertino no palpa esta fruta. La libertad a secas es espeluznante soledad y la matriarca de las debacles de improviso. Con este soporte técnico, tus ideales combatirán a tientas, con encomiables lanzas de algodón. La ola nada es sin el mar, la libertad nada es sin la sapiencia y los ecos de la circunscripción de la felicidad.

02

I

El alcoholismo choca carros, mata y maltrata. La drogadicción es más hacendosa y eficaz y cada día que pasa es más sonada. El alcoholismo va decayendo. Hay más pedofilia que violaciones a mujeres adultas. Los niños abusados y bautizados son más que las damas violentadas sexualmente. Las violaciones a adultas van decayendo. Hay más suicidios que homicidios. Más fallecen por el tabaquismo legal que por accidentes y asesinatos. El homicidio va decayendo.

II

Muchísimos me solicitan y me añoran, me piensan y me tocan sensualmente. No obstante cuando estoy vacía soy un matorral vil, a la expectativa. La mocedad bailotea alrededor mío con bríos, los crecidos me extinguen con sus adulaciones. Soy el mariscal de campo de las jaranas. Cuando falto, la ira preside el acto.

III

En este hospital es inverosímil humear, brindar por las cavidades de la luna, rocanrolear con la enfermera en traje de baño, jugar al caballo de bronce. La censura es la predominante. Cuando era un peatón sano no tomé medidas precautorias, jamás escuché a los naturistas, jamás me bajé del tiovivo, jamás amé el sermón del monte. El fiemo es totalizante, es el kan.

03

Mentí con tino y donaire, hice lo que quise tantas veces, engullí placeres al compás de mis manías, tarareé frivolidades en el letargo, me desternillé y me dio puntadas, siendo cochino hasta en el tedio. Mi gran compañero de correrías, el libertinaje, no pronunció una lamentación y jamás me demandó atravesándome posteriormente hasta el bizarro puño su sable samurái, quietamente.

04

La libertad desguarnecida es un bumerán que zamarrea y balacea ininterrumpidamente su nido. La libertad despojada te somete a través de ese libre albedrío que Dios quiere que le transfieras esta noche. El bucelario del deseo es una calavera.

05

I

En medio de la idolatría a la libertad un hombre vendió su libertad en la plaza por motivos económicos al mejor pagador y se hizo esclavo, un tío Tom, libremente. Los adoradores descalzos de la efigie emancipación quedaron en jaque, colgados de un hilo rancio. Otros, donando su libertad, son lacayos de la avaricia, del casino o de los consiliarios lúbricos. En el monasterio de la diosa de la libertad personal no hay respuestas fértiles, y siempre lo supieron, desde el primer día, y enmudecieron.

II

El hombre toma en sus manos su destino y es agua entre los dedos. La quebradura moral lo cautivó, todo mandamiento es impugnable y gelatinoso, la vileza deja poco margen. El alma es una isla y no un archipiélago. El único infierno es el laicismo enaltecido.

06

I

Las emanaciones del humanismo diáfano no dejarán osamenta sobre osamenta ni rasguñaduras de la justicia, desbriznando la clemencia con pujanza. La libertad eremita trae consigo como precio la fractura ética, la sordidez y la orfandad. Hay que sufragarla sin traquetear siendo congruentes hasta el suplicio. Los secuaces de la diosa independencia y su clero progresista, avanzan sin transar arrastrándonos a todos, con su confesión de fe, a la bellaquería plena, consumada desde ya, transitando desde la nada a la nada misma.

II

Los cardenales de los derechos humanos promueven su férreo credo en las escuelas, en las orgías, en el pub y en la cámara baja. No importa lo que hagas respetarás el derecho del otro, no comenzando por los seres humanos no nacidos, que hoy son una minoría ensangrentada. El que confronte a estos párrocos del humanismo se las verá con la Gestapo y la Inquisición del secularismo. Desde el altar mayor anuncian su decálogo de la piel, su relativismo supremo y macabro, su lodazal.


07

I

Semáforo municipal en rojo, ¿por qué detienes mi despeinado andar? ¿qué osadía megalómana te facultó a paralizar mi autárquico automóvil? ¿no has oído hablar de los izquierdistas, de los ideologismos de vanguardia? Señorial luz roja, eres una reprobación retrógrada y siniestra que restringes en cada intersección el soberano deambular de los choferes inquietos, con una desfachatez inconmovible ¿Por qué le pones cortapisas a la autonomía, sintiéndonos impotentes y unos renacuajos, dado tu indolente autoritarismo? La luz roja adora como nadie a la emancipación…y a la responsabilidad, su mielgo.

II

En las calles el disco “pare” es una represión estricta y la luz carmesí nadie querría prohibir. La nación prefiere desconfiar de los cocheros y todos desaprueban un tránsito con libertad total. Al censurar optaron también por la responsabilidad y aceptan calmos el disco “pare”, por seguridad.
Existen las más disímiles proscripciones aquí y allá y nadie se quemará a lo bonzo protestando. El hombre capta que su naturaleza es débil e imprudente y los sensatos no depositan su fe en la libertad total. El seso fusiona la libertad con la responsabilidad. Una sabia censura siempre trae más seguridad.
La restricción moral indigna a los extremistas; se sienten ofendidos y desesperados y lo gritan. Poseen una fe ortodoxa en las miserias humanas.
Los intolerantes atalayas de la peligrosa libertad total gimen por una libertad desvinculada de la responsabilidad. Una sabia censura moral trae siempre más seguridad.

III

Ingresas a la circunferencia del deseo y quedas atrapado en su carrusel. La tendencia al mal fue insertada en la sala de partos con ecuanimidad. Buscamos el lodo con inusitada vehemencia y éste aparece delante de la serpiente. Toda la filosofía humana adula o respeta el lodo, y cree que el cordel que nos libra es un fantasma.


08

I

Ya no serán machos o hembras o bisexuales o lesbianas o travestis o trisexuales. A todos se les etiquetará como a seres humanos, solamente. Ya no se rivalizará entre hombres y mujeres, se competirá entre seres humanos, simplemente. Si el más apropiado para el rol de la caperucita roja es un travesti, por su talento y femineidad, se le contratará sin escocimientos y tema concluido, vistiéndose de rojo y con zapatos de charol, para la gloria del laicismo y deleite de los párvulos. Los roles no serán masculinos ni femeninos, serán sólo roles, como en el fútbol mixto.

II

La maternidad no es una representación temporal, va en la naturaleza misma de la mujer. La que es madre lo es perpetuamente, amando a sus hijos como tal hasta el final. Toda fémina posee ese talento innato. El hombre observa sentado el santo espectáculo. La continuación de la especie depende de los dos. El destino de un niño es convertirse en todo un hombre, el de la niña es ser madre, empresaria u otros. Sólo una hembra llora desgarrada, como una hembra. El varón que orina sentado no es femenino, es jocoso. Los genitales son parte de tu inamovible identidad. La biología no miente, la creación tampoco. Al hombre no corrompido le gustan sólo las mujeres. La ideología de género es el edén del travesti.

III

El instinto maternal, el parir, el amor de madre y la activación de las glándulas mamarias, son de exclusiva propiedad de las hembras. Sólo una mujer puede ser una madre. El complemento emocional perfecto, la genética al desnudo y el romanticismo cierto nos gritan que hombre y mujer son la única pareja posible. Sólo una mujer será la esposa de un hombre.

09

Tolerantes con lo macabro, con lo dañino, con lo repugnante y con lo inimaginable. La glorificación del libertinaje avasallará con todo linde malhumorado, hasta que la anormalidad sea sin disidencias el único dios y tirano. La sabiduría sobrenatural es el enemigo no declarado y el ultimátum es para una santidad que continuaría con sus costalazos colosales en dominó. Los espíritus depravados no dormirán la siesta si no entronizan pronto a algún bisexual como el tótem de la pureza y el recato.
De la libertad al libertinaje,
de la tolerancia extrema a la intolerancia,
del libertinaje al desenfreno de madame Pompoadour,
de la intolerancia límite a la crisis institucional,
del desenfreno a la villanía envolvente
y de ese caos regente a la desintegración,
hay medio paso y un poco menos.
El soliloquio de la tolerancia es un principio vacío con un final de incendio forestal, un disparo estético a la bandada.
Tolerantes hasta que ya no se pueda serlo y hasta que la misma intolerancia sea guillotinada y sus trozos sean arrojados al socavón burlón. Tolerantes hasta que la tolerancia reine veleidosamente y el humanismo franco se intoxique banqueteándose.

10

Un siglo posterior a que los medios de incomunicación y el secularismo nítido borrarán de la faz de la tierra todo atisbo de virtud objetiva, millones de jóvenes le consultan ansiosos al renombrado antropólogo y conferencista holandés: ¿qué es la masculinidad normal? ¿cuándo y por qué desapareció? ¿a aquellos hombres que sólo le gustaban las mujeres realmente vivieron, o todo se trata de un mito urbano más?

11

El león que nació en cautiverio ignora el génesis de su raza, de sus abuelos. Entre rejas, el hormigueo le declama que eso no es ser feliz. Una rata de cuarenta colmillos en su alma lo deprime hasta la insurrección. Presiente sin proemios que el gozo se estaciona en otra nación. Algunos hombres se creen emancipados porque no ven sus amarras ni con una lupa. La obscenidad se enseñorea y no lo palpas ni en las escalinatas ni en el camarín. Tu anarquía triunfalista revela un timón ególatra. Los reos del Salvador están presos de la libertad y los deleites pasajeros engendran apreturas piramidales con una certeza que los algoritmos recelan. Son demasiados los sentimientos y apetitos que monitoreas sin sujetarlos y que pintan con neologismos y servomecanismos tu desfigurada e insalubre autonomía. Tu piel y el mundo toman el cordón y tú brincas farragoso, creyéndote manumiso. Dios no impuso tu futuro, sólo lo anticipó. El león no sospecha las implicancias de su radiante y mayestática jaula. La verdad libera y te entrega gratis un segundo vuelo a esa nueva y tan añeja nación.

12

Les presento a la famosa puerta giratoria, por donde van y vienen los amantes de lo ajeno. La ama de casa cree que se tragó un veneno; el numerito judicial trae una nota explicatoria. La modernidad pide clemencia para los asaltantes; en la familia de la víctima casi todos tiritan. Los solemnes derechos del infame todos vigilan, al acuchillado le encortinan la siquis con calmantes. A estos disgustados muchachos les faltan oportunidades, por eso aterrorizan a todo el barrio, a la gente. El hombre honesto sufre calamidades de frente, muchos delincuentes son mimados por las autoridades.

13

Libertad para: suicidarse legalmente; que la degeneración sea la reina de la selva; reemplazar a los deberes humanos por los derechos humanos, de un mandoble y con un risión; desenchufar la máquina y toda esperanza; liquidar a esos fetos apestosos que intentarán estrenar sus pulmones alegando día y noche; autodestruirse con mesura; talar los residuos de la pudicia que alguien repudió en una callejuela expatriada; aplastar con una ovación los Diez Mandamientos en los organismos internacionales y en los distritos; glorificar al secularismo nidio; que la lujuria sea imperiosa y hazañosa; magnificar los deseos torcidos; más violentismo en el cable, en internet y en la vida real; convertirme en una pesada carga social; afianzar el relativismo ético; ver a la disipación y a los descarríos santiguarse; moler el sentido común y la reprensión; difamar el evangelio del Nazareno; que crezcan cien Pavelic más; asegurarse de que el ser humano sea un desventurado pleno, en todos sus perfiles; llevar a la horca a la libertad, con argucias.

14

Si la libertad no aterriza en el libertinaje no es libertad, es un latrocinio. Los muros ofenden al ícono sagrado. Ser un santo es una odisea triple. A los hijos de Dios se les revienta sutilmente. El discurso del Gobierno sobre la tolerancia permanecerá incólume y estático. Cuando la pureza sea un espectro y los maricones adviertan que moran en el olimpo, los progresistas profetizarán certeramente, por un breve lapso, el estipulado. Éste es su esplendor.

15

La sociedad es decadente
hasta que deja de serlo,
hasta que deja de ser sociedad,
hasta que deja de ser,
para sólo ser
una obcecación arqueológica.

Gomorra es: la exaltación, el tótem,
el referente cortopunzante,
la tumba escatológica,
nuestro vergel.

16

I

Yo veo y hago lo que se me da la gana y punto. Y si esto ayuda a que me transforme es una tediosa contrariedad social para mi casa y mi comunidad, es la aperturista sociedad la que cubrirá los costos, a veces incalculables y en vidas humanas, no yo. Así, las reglas son injustas por igual.

II

El vicio apuesta asegurado, con ases debajo de la manga. Es un bárbaro que exprime y nunca te donará una holganza y en el cajón te soltará gustoso. El camueso es su cadete consentido y te iniciarás como un pasapelotas al alza.

III

Lo primordial es satisfacer los requerimientos de la carne, de mi persona. La sed de mi ego está sobre todo trazado. Mañana me uniré otra vez y con más arrestos a la causa de mí mismo, revalidando aquellos votos de lealtad que juramenté en el altar de mi ilustre vanidad.

17

La pedofilia en mi patria no es generalizada. Las viradas y la lascivia no han sido contundentes en todos sus objetivos. Los centímetros de pudor que sobreviven, atascan la debacle de una juventud ahuecada que se pregunta con desazón: ¿qué inventaremos ahora para irritar a los adultos si la perversión por cuchara es el rollo de cada hora en el cajón del diablo, en la plazoleta y en el libertino centro cultural, y si pareciera que no hay nada más que derruir, que emporcar? No se exaspere señor Presidente, que esta nación siempre se pudrirá un poquito más. Los demonios con uñas del liberalismo se han retrasado un poco, mas laboran con una fe de luna a luna. Al crimen lo declararán una perturbación síquica. Y se abrirán las grandes alamedas por donde el corrompido hombre caminará a sus anchas.

18

Como el paseo de nalgas en plena calle no irrita ni al atento arzobispo de esta bullante polis, creadores artísticos progresistas decidieron juntar a cinco mil pánfilos para que defequen cantando zarzuelas, en la plaza de armas, desnudos y al mediodía, como una obra de arte que ensalzará la bendición de la fisiología, con todo el júbilo posible y sin considerar la afinación. Nadie desalentará a un eventual Pavarotti criollo. Cada animoso defecador se presentará a las once de la mañana con su cédula de identidad, peinado con gomina, con una bacinica, un guitarrón y calato. El liberal alcalde con siete mil desodorantes en la mano las hace de ministro de fe, promotor, carnada y catequizador. Como el de la Encarnación del Verbo, la corporalidad es un dogma de fe y su enquistada devoción una razón de ser, de trascender. La continencia, el pundonor y el recato, han de ser herejías inadmisibles, y el humanismo impoluto su santa inquisición, su puñal exacerbado.

19

La televisión es sádicamente inocente de todas las aberraciones que transmite, por razones crematísticas y otras menos abyectas. Son los padres y apoderados los que controlarán -nadie, absolutamente nadie sabe como- lo que los niños digieren de la pantalla: en la casa de los compañeros, clandestinamente, en el melifluo hogar o en el sarnoso internet. Muchos Padres controladores están divorciados, otros están pero nunca están, otros simplemente no estarán, otros nunca han estado, otros ni se enterarán de lo que es estar. Un tercio de los niños crece o decrece sin uno de sus padres y algunos terminan con la misma desidia de los personajes de la televisión, sus únicos formadores, ídolos y entrenadores. El régimen mental y economicista le asigna a estos padres fantasmas el cien por ciento de ese cuidado moral que el gobierno y el televisor eluden estruendosamente, lavándose las manos de la disolución de los infantes con un tono pulcro y de alarma. Los genios concluyeron que esa empinada fracción de brutalidad y lascivia de la televisión, son negativos en la educación de los escolares, la casa de gobierno aún no. El cable transmite lesbianismo en horarios en que los bisoños están curiosos y vívidos. La putrefacción la aseguraron con chabolas y epinicios. Al igual que los asesinos seriales, el supremo gobierno y la televisión no expelen sentimientos de culpa.

20

I

La libertad es un valor absoluto, un dios absoluto e infalible, ¡aleluya!, por lo tanto no requiere de diques o reconvenciones o ligaduras escolásticas. Y si este dios es sanguinario, nefasto e ingrato con los suyos, ante el descalabro prevalecerá este credo, sin bamboleos. Amén.

II

La verdadera libertad de cultos y de expresión permitiría la lujuria, el satanismo ad infinitum, la exacerbación del mal y las orgías de las tinieblas. Defender apasionadamente la libertad total, sin reparos, es más importante que evitar la desintegración pausada del terruño, de la tribu, del ser humano, de la bienandanza. Los gurúes secularizados no transan con el principio del fin. Caer yerto y con las botas puestas es su romanza triunfal. Si Sodoma pereció siendo libre, el sendero está alquitranado.

21

I

Un desorden en su personalidad lo indujo a asesinar a sangre fría. En ningún caso se trata de un ser malévolo o de un acto bestial meditado y organizado. Si lo examinamos con hondura el homicida es un enfermo, una víctima de múltiples y complejas circunstancias. Los actos crueles deliberados no existen, la bondad y la maldad no existen, Maximiliano Kolbe y Joseph Goebbels no existen, el discernimiento no existe, la libertad de optar descaradamente por lo correcto o lo desviado no existe. Entonces la libertad no existe y venerarla es cómico.

II

Soy malo, soy tan infernal que ningún siquiatra comprende tanta barbarie, tanta ferocidad calculada. La única explicación razonable es sobrenatural y es que la maldad en sí es una entidad, un gobierno con un organigrama y una institucionalidad inquebrantable, con su propia personalidad jurídica.

22

Bajo la tutoría de la autodeterminación personal cada culo se vapulea a campo traviesa, cada antojo se explaya desenfadado, cada atadura se adiestra y prospera con la única obstaculización que implanta el atolondrado e insaciable deseo, propulsor del derroche por turbonadas. Que la aclamada hidra no te trampee. El deseo aplasta los empeños preclaros, y casi nada lo caracolea, lo intimida, erigiéndose como la esencia de la libertad, con el patrocinio de tu voluntad acogotada y envilecida. La servidumbre no se marcha, sólo se transforma ¿A quién serviréis mañana, así las cosas? Los rufianes no parieron la depravación, mas la fomentan con éxito en el parlamento, con misioneras pinturas de guerra en la cara y extasiados.

23

I

Desean agresividad en la pantalla y pernoctar como los bebés sin un hampón en el césped. Demandan pornografía y que los invertidos, la preñez, los fetos en el tarro de la basura, los cuernos en masa, los abarragamientos, la pederastia y el sida, sean un cactus bisojo en Groenlandia, y que nadie mancille a sus hijas. Siembran vientos árticos y aguardan sentados planicies de rosaledas, sin abrojos ni zamarrazos. La humanidad está como está, estará como estará, porque es como es y será como es, construyendo este mundo despiadado con un cierto reconcomio y algazara.

II

El epicentro de la noche cobra su ración: de beodos malhumorados al filo de la navaja; de sangre al tuntún; de reyertas no ensayadas; de calaveras que festejan lozanamente; de patochadas desenvueltas y coitos de emergencia; de canalladas y virus sexuales, con una diligente periodicidad.

III

El pudor se fue de paseo esposado y hace años que no se arrima al timbre. En la pantalla lo patean y lo denostan. El antivalor es el ídolo más amado. Sonrojarse es un fustazo a la modernidad, hoy el recato es una perra mal parida. El órgano reproductor es una pistola automática, el glúteo la remuneración de la calentura.

IV

Estábamos en una playa de nudistas alabando la naturalidad y la naturaleza y un par de voyeristas o desviados no despegaban su lasciva vista de los hombres, mujeres y niños, todos totalmente desnudos ¿Con qué medidas neutralizaremos estas corruptas miradas?

V

Cada vez que nuestro delantero convierte un gol, le reparte besos a casi todos sus compañeros, con abrazos efusivos y miradas tiernas. Cuando es goleada el equipo es un turrón de miel. Antes de entrar al campo de juego algunos futbolistas se dan los besos de la buena suerte. Con su pulsera, collar y el pelo largo alborotado al viento, firma autógrafos y se toma fotografías con los hinchas. Las tocaciones sensuales como las palmadas en el trasero son pocas. Lo que sobra en la plantilla es el afecto, los aretes y la dulzura. Los niños imitan a sus paladines, con afán.

24

Que viva la libertad, que viva la libertad, aseveraba la comunidad, ahora angustiada. Tanto daño le proporcionó que la devolverían, cancelando gustoso el dispendioso flete. Satisficieron los deseos engañosos del corazón, liberaron sus emociones y le pusieron cuarta y pimienta a cada propensión que les coqueteó. El calloso sollozo es generalizado y enhiesto. Las redes del oscurantismo lanzaron a todos por ese balcón refulgente y aglomerador. El exultante telón se bajó abruptamente delante de cada hollejo transpirado.

25

Con el advenimiento de la religión de la libertad los homosexuales se casarán y se divorciarán entre sí, sin fastidiar a terceros y pacíficamente. Con esta misma religión de la autodeterminación una mujer se casará con tres hombres adultos a la vez, con una torta que le comprará el viceministro, en paz. En una relación consentida y con responsabilidad, un varón se casará con tres hombres y dos mujeres, con la condición de no fastidiar a otros con su actuar. Con el visto bueno de la siempre generosa libertad, una mujer audaz se casará con su hermano, su perro, su tío y su prima, a la misma vez y con un velo albo. Las leyes favorecerán la lujuria educativa y eficaz, el incesto, el suicidio colectivo asistido, la servidumbre sexual, el aborto ochomesino, el divorcio poligámico, en santa paz.

26


Primer paso, mujeres desnudas con naturalidad.
Segundo paso, fornicaciones por sacos.
Tercero, lesbianismo masificado y avalado.
Cuarto, orgías bisexuales matutinas con público.
Quinto, sadismo con clases de adiestramiento.
Sexto, coitos con animales y cadáveres.
Séptimo, esclavitud sexual y pedofilia desatada y otros.
Por acción u omisión esta es la glamorosa ética sexual humanista, con su “dejar ser” “dejar vivir”. Idolatren a la libertad, orgullo de nuestra lucha. Purpurados que se traicionan y conspiran para enterrar la virginidad con una pala mecánica y la escrupulosidad con la ira amontonada. Se mofarán del nuevo pacto de Jesús de Nazaret en la letrina sólo hasta que el humarazo sea su living ¿Cuál es el impronunciable décimo quinto paso?
Ya no hay libertad, sólo un tobogán engrasado en donde no sirven para nada la sabihondez, el libre albedrío, el tacto, la sindéresis, las buenas vibraciones, la sana intuición.

27

En la autodeterminación sin deslindes férreos inverna plácido el culmen de la voluntad humana y el de las veleidades del modernismo triunfalista. El error colosal es el norte natural del exceso. Las definiciones en el laicismo no son confiables porque van y vienen como un esquizofrénico honesto, ya que se modifican, se retractan, tambalean o mienten. Sócrates, el venerado padre de la filosofía falleció sin saber ni imaginar donde y a donde iba el bote, con sus millones de adeptos, confundidos por el hoy. Es el sino del que se mueve anclado a la razón sola. La verdad, la libertad, la felicidad y la teleología eficiente, no aterrizan en las pistas de la filosofía a solas. El escéptico genial, a lo más es un observador lejano agudo de lo que se fragua y se emprende en el aeropuerto.

28

Encadenado a un salario y a una distribución del ingreso ruines,
mas soy libre;
encadenado al cigarro y a una democracia cruel,
mas soy libre;
encadenado a una religiosidad somnolienta, mas soy libre;
encadenado a una salud pública precaria, mas soy libre;
encadenado a la cerveza espumosa, mas soy libre;
encadenado a candidaturas que no se comprometen,
mas soy libre;
encadenado a culebrones alienantes y a las mafias legales,
mas soy libre;
encadenado a una jubilación tragicómica, mas soy libre;
encadenado a un urbanismo que hacina, mas soy libre;
encadenado a los enigmas de la banca y de las colusiones,
mas soy libre.

El que saborea la libertad se envicia. Que Dios bendiga a los ministros.

29

Le agarró el glúteo, que es lo que correspondería. La atacó por la espalda en la discoteca con sus manos limpias y vacías. Limpias porque estaba recién bañado y vacías porque no atrapaba nada todavía. Su nalga tiesa, concluido el pellizco traidor se parapetaba y se movía ¿Qué hacía ese trasero en un pasadizo con luces débiles y sin ninguna compañía? El diácono le pide por sexta vez que se cuide y los beodos obscenos se complacen con sus travesuras desmedidas.

30

Me desvelo por el desarrollo de las telenovelas, por las parrandas de la farándula, por los grotescos sobornos a los políticos, por los apareamientos de mis actrices favoritas, por el consumo de cocaína de los vocalistas. Buceo en internet recopilando procacidades, sangre, crímenes, violaciones, orgías y cirugías. El defecto del potentado me complace y si una celebridad se cae por la escalera me deleito. Estoy muy atento con lo que le sucede al prójimo.

31

Por necedad o ignorancia prostituyen el lenguaje con vocablos bárbaros, como política educacional y didáctica. Con neologismos y garabatos expresan su amor, su rabia y su férrea rusticidad. Con la cabezota no hilan un pensamiento y Tarzán ya es mostrado como un Cervantes. Esta torre de babel nivela hacia abajo. Sin garabatos se queda mudo, sin lenguaje, sin locuciones. El improperio es su verbo, adjetivo, muleta, ungüento, sustantivo, sinónimo y todo lo demás. La vulgaridad es su academia, la chabacanería su vitamina. El diccionario es un leviatán, el esmero un acto impúdico.

32

En la universidad conocí a los ateos más radicalizados e infames, a homosexuales absolutistas y evangelistas, a religiosos que se encuevan en su credo, a fascistas algo camuflados y odiosos, a fanáticos peligrosos de toda ideología existente, a las mentes torcidas más brillantes, a los progresistas más integristas e intemperantes, a los lameculos de las clases dominantes. La universidad es el monasterio del ego, una pasarela interminable de teorías, conjeturas, revelaciones del capricho y diarreas. Las idioteces distinguidas nacen el campus, los despelotes innecesarios, las comedias de los burros. Detrás de una cerveza son fanfarrones consumados y la humildad escasea como el oro. Algunos al terminar la universidad son capaces de distinguir entre el bien y el mal, e hilan una idea completa sin que se les bloquee el seso ¿Quién egresa sano de este quirófano fatuo?

33

Al vicioso empedernido de Sigmund Freud el psicoanálisis no le sirvió absolutamente de nada. A este siquiatra lo envenenó el tabaquismo, sus cigarros grandes y temerarios. Como ejemplo para la juventud es un paria. La nicotina lo puso de rodillas hasta el cáncer mismo y ninguna de sus terapias o buenos consejos lo pudo librar de sus miserables hábitos. Se dice que con el consumo de cocaína funcionaba mejor, mas nadie sabe con precisión cuan drogadicto era. Millones de hombres decentes abandonaron el denigrante cigarrillo, mas éste esclavo de sus bajos deseos no. Freud sin el tabaco era un discapacitado, no laboraba con normalidad. Se transformó en el campeón de los hombres sin voluntad, de los espíritus indigentes, y su testimonio fue una parodia de una gran reputación.

34

Como se mezclan las dispares traiciones, la república se hastía de tanta cobardía, no sueltan la teta ni con un ataque de epilepsia. El poder es el rebenque sádico de unos pocos. La mayoría es sumisa y constitucional y boba. Asumen la podredumbre con piadosa resignación, saben dar las gracias por lo poco y nada, una y otra vez. El saqueo legal no es un apóstol, es un demonio.

35

La modernidad no emancipó al ser humano, la posmodernidad es aún más deshilvanada. La filosofía antigua y la medieval sintieron la impotencia en vivo y en directo, el café se les enfrió tres mil veces. Nadie avanza al huerto de la dicha, ninguno se ha sentado en su antejardín. La ontología continúa desarrapada y sonámbula.

36

¿Es plausible huir de mí mismo? ¿qué mi alma angustiada me obsequie un asueto?
¿Me descolgaré de mí husmeando en la noche rutas heréticas, glotonas? ¿qué carabina ejecutará a ese enemigo que me gobierna?
¿y si el espíritu es insoportablemente oscuro?
Existen dos dimensiones y habitarás en ambas.
La irracionalidad es el ídolo menos derrocado.
En el dualismo, el espíritu fue dominado.
Hay aldeas del ser que son menospreciadas, con rabietas.

37

La mendicidad fue elogiada, las órdenes mendicantes fueron elevadas; las finanzas del Vaticano y su oro acumulado nunca han pensado igual, tampoco esa sed infinita de poder. La miseria beatificada los identifica, los engendra, los alfabetiza, los nutre, los sacramenta. La mendicidad es una orden y la miseria un hábito, un hábito de la orden.

38

El jardinero y el garzón demandan lucrar, el jornalero ha soñado que posee mucho dinero, al revolucionario le brillan los ojos con un diamante, los delincuentes y cruzados van tras el tesoro. Casi todos aborrecen el capitalismo, por desconsiderado. El anticapitalista que se gana la lotería enloquece.

39

Aumenta el dinero y la lascivia se pone de pie, crece la riqueza y la austeridad dimite. El amor al dinero es el gran sentimiento. La llenura del Espíritu es arrinconada y la altivez es el brazo derecho del cronograma. El tamaño del ojo de la aguja sigue igual.

40

El dinero electrónico no posee pasaporte.
Los Estados se resisten, vanamente.
El pabellón nacional obedece sin chistar.
La amada patria vale un pepino.
El cenáculo bancario nos muestra su corona mundial.

41

Apetezco saber y ser. Saber para ser, para saber ser ¿Qué aportó la aridez de los siglos? Es preciso que la filosofía se someta a la teología. Sin una experiencia mística, ¿cuál es el horizonte? La literatura trágica es el espejo de los desaciertos ¿Es cierto lo que parece que es cierto? ¿Cómo la virtud se apodera del ser humano?

42

El marxismo no posee base científica alguna. Es una conjetura filosófica que se nutre del odio al rico. Es una cosmovisión corrompida de la esperanza cristiana, con un análisis de la Historia que les estalló en la cara. Como el del minotauro, el comunismo es un mito más. Sin un totalitarismo perverso el socialismo no sobrevive. Hoy, los socialistas serios son buenos amoldados.

43

El hombre tuvo un diamante falso en su caja fuerte y nunca lo supo. Era su garantía, su esperanza. En la pobreza y en la pena él miraba la caja fuerte y se calmaba, sonreía. Se murió sin saber que la joya era artificial.

44

El cristiano no terminará detrás del fusil. La fe también es concreta, tangible, y se desarrolla en un contexto terrenal. Vivir en las nubes ofende a Dios. Combatir la opresión con balas es la ruina. Alinearse detrás de ateos o resentidos es oscuridad. Los primeros aliados de la miseria son el paganismo, el escepticismo, la envidia, la ira, la negligencia, el rencor, la frustración y otros. El cautiverio nace desde adentro, la liberación es la sangre preciosa. El hombre nuevo es un convertido a Jesucristo. El arrepentimiento total, el aseo del alma, la conciencia social y el quehacer político transformador, conforman el ser, el cristianismo de Cristo. El materialismo asesina el alma y la prosperidad. Llenarse del Espíritu Santo es la tarea número uno. Hay que desmarcarse de la oligarquía religiosa, de los adinerados altos mandos de la fe. La mariología católica es la santa madre del paganismo. Debes ser un socialista generoso, con tu patrimonio. La evangelización férrea perfora el subdesarrollo global. Los que fueron liberados de Egipto tuvieron fe primero. El catolicismo es el paradigma del retraso y la carestía. Las ciudades prósperas poseen un cristianismo triunfante. Las almas romanizadas son miserables. Un cerebro paganizado jamás se desplegará. Tenemos que ser cautivos del evangelio puro y sencillo. En los países liberados no hay libertad de expresión. Los sacramentos no convierten al beodo en un laborioso. “No andéis preocupados por vuestra vida, qué comeréis, ni por vuestro cuerpo, con qué os vestiréis.” “Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura”. Los pobres de espíritu son el epicentro del reino de Dios. Cristo es enteramente humano y enteramente divino. La prosperidad es una bendición, no una tranca. Japón y Corea del Sur no optaron por el socialismo ¿Qué tipo de economía le da una chance al pobre? El paganismo refinado elabora resentidos rocosos. La laboriosidad no es un retoño del sacramentalismo. Amarás a tu enemigo como a ti mismo.

45

No toda la comida chatarra es veneno, un porcentaje ínfimo es basura digerible. Los que comen hamburguesas envejecen aproblemados. A los pollos y otros los maduran artificialmente. Que de la diabetes se preocupen otros. Hoy la vaca ya no es una herbívora propiamente tal. Casi todo lo que vende el supermercado es impuro, porque posee uno o más elementos modificadores. Vamos al supermercado como la vaca va al matadero. Luchan para que el consumidor sea un adicto y la deplorable obesidad infantil es ya todo un clásico.

46

Abstraerse ferozmente del pensamiento y subirse de un brinco al tren de la fe, como si fuera una aventura en la montaña. Subir al tren el dolor sin supervisar el periplo, y disfrutar del paisaje, del trascendente trayecto. La otra alternativa es razonar diligentemente un siglo entero hasta la extenuación, cerca o lejos del tren. No subas la locomotora al dolor.

47

¿El llamado destino propio es tal? ¿o es un automóvil libre en una vía inalterable? ¿De qué somos terratenientes? El sufrimiento es el residente número uno que tiene a la esperanza como su sucesor, que a veces es raquítico o inepto, sentando al porvenir en un salón de espejos ¿Sufrir y perecer, con un sentido? El que se rinde es un obrero aplastado, bendecido.

48

Mis anhelos inician las escaramuzas entre sí, impulsivas. Uno es más tempestuoso que el otro. Cualquier deseo torcido es el más potente, ninguno es indomesticable. En la batalla se utiliza toda la artillería. Debajo de cada casco hay furias y certezas y en el dintel de la voluntad se corona al vencedor.

49

La lógica luminosa discernió que el pesimismo es mi credo, mi lámpara. Cada desastre me confirma los recovecos. Como las malas noticias no cesan, vivo realizado, porque mi confesión de fe es irrebatible, popular, sustentable en el tiempo. Ser un pesimista es lo más halagador. Crear una nueva sociedad sin crear un hombre nuevo es risible. Crear un hombre nuevo sin purificar la naturaleza humana es estrafalario. Entonces, la redención es una puerta de escape y nada más, y el pesimismo es el timón y la bienaventuranza una contracultura.

50

El congreso, mi congreso;
la democracia, mi democracia;
la constitución política, mi constitución;
el mercado libre, encadenado por mí;
los medios de comunicación, mis medios;
el ejército, mi ejército;
la banca, mi banca;
son las columnas que sostienen mi edén.
Las crisis internacionales, mis crisis,
las solucionaré cuando me baje de la hamaca,
e incrementaré mi obesidad otra vez.
Cuando el dueño del banco ingresa al salón,
se reparten aureolas.

51

Soy la única superpotencia,
el sheriff del orbe,
el látigo de dios,
el espía de todo lo que se mueve,
el saqueador de materias primas,
el mesías de la ideología del depredador,
el extorsionador de terciopelo,
el matón del barrio,
el sicario del faraón.
Cayó Roma, cayó Londres.

52

En la decadencia todos participan como hermanos en la fe. Cada uno aporta un agravio, una tortícolis, un herpes bien ornamentado, una pifia incisiva. Los retorcidos son los devotos de la Palabra. El homosexual con corbata es un conservador, el mujeriego fracasado interpela al cosmos, el timador del distinguido bufete es envidiado, la monofobia es el zar de la grey, el lenguaje obsceno es un héroe de guerra, la usura es una musa inagotable de los poderosos, la desviación sexual es una fábula campestre, la ansiedad es omnipresente y auténtica. Ninguno falta a la irreversible decadencia, que siempre es un engendro coherente que despachurra a los hermanos de esta fe y a los participantes que fueron invitados con una pistola en la sien.

53
La razón es el sendero con rosas, la profetisa,
la diosa atiborrada de adoradores y aduladores,
la madre de un progreso vacío y altivo, personalista,
una residencia con pilares firmes fundados sobre la arena.
Fue la corporalidad de Dios la que murió.
El desencanto es la brújula en el bosque y en el traqueteo.
La bestialidad refinada y coqueta se para en la esquina y el alma irredenta se tienta y la besa sin deliberar.
Los roedores carcomen las sobras de la secundaria.
La razón como religión está fuera de sí
y el talento se subordinará a un proyecto trascendente.
La ciencia sin corazón extravía la razón, la objetividad.
Las alternativas son creacionismo o materialismo.

54

La democracia es un peón fiel de la logia bancaria
y no hay ya posibilidades de librarse del nuevo dictador global.
Esclavos como siempre, más esclavos que nunca.
El cruel faraón utiliza la tecnología para encadenarnos
y los reverentes alaban de pie el nuevo orden mundial.
El progreso no me sienta en su mesa.
La élite le compra de antemano un epitafio pitoniso
a las utopías, ideologías y a los moscardones audaces.
El ser tiene sed, más sed que nunca.
El arte trota alrededor de sí mismo, con audífonos.
La pintura que aguanta la respiración, se comercializa.
El consumismo aplasto los ideales y las iluminaciones.
No alteraremos el curso de la historia
ni la demoniaca agenda mundial del imperio del mal.
Mira bien y cena, cena y vete a dormir.
Soy un gris fotógrafo de lo cotidiano, nada más.
El nomadismo y las mezclas agobian el espíritu.
La herejía es un seductor y extenso callejón sin salida.
El arte continúa siendo arte, sin principios ni fines ni modos.
El nihilismo entierra su estaca en todos los sitios y en ninguno.
La deconstrucción convierte a cada hombre en una camarilla
y todos los horizontes son una vanidad ilusoria.
Tanta incredulidad a todo lo que se mueve
te transforma en un creyente del escepticismo intenso.
Rechazas el pan y ensalzas el hambre.
No hay metarrelato que se acople a la felicidad.
Haz lo que desees y como lo desees y punto.
Los bajos instintos dan considerables golpes de timón.
Viva la veleidosa diosa Libertad, sin restricciones ni amenazas.
La moral objetiva es una historieta fracasada.
Si la incertidumbre es tu himnario, tu ser es un abismo.
¿Qué somos sin el desesperante nihilismo?
La duda como verdad es un rey alcohólico e invidente.
Relativismo moral, relativismo teleológico.
Todo posee valor, nada posee valor.
Adiós a la sacralidad.
¿Quién legitima una chifladura deforme y sin fondo?
Entre tanto dialecto y señas no es posible un lenguaje global.
Nadie comprende al otro y la torre de Babel reaparece.
Las singularidades y las desviaciones se canonizaron sin más.
Con el choque de civilizaciones la posmodernidad se cae,
con la globalización la posmodernidad es degollada.

55

¿Quién soy? ¿qué no soy? ¿qué elijo realmente?
El escenario sobre el cual se dan mis elecciones
no es de mi propiedad, ya estaba predefinido.
¿Hay un porque para la humanidad y el infinito?
El hombre es la causa de un inicio que nunca vio.
¿Cuándo la existencia es plena en la totalidad del ser?
¿La vívida angustia posee un sentido último y profético?
El sufrimiento posee un valor restaurador.

¿Por qué la religión formal terminó en un burdel?
¿Cuáles son las capillas amadas del mundo moderno?
¿Hacia qué ídolos camina el devoto de hoy, ensimismado?
¿La verdad se guarda bajo siete llaves?

¿Hasta dónde es razonable cierta predestinación?
¿Cuál es el la periferia del libre albedrío?
¿Es factible una moral objetiva en el lodo?
Toda elección u omisión es una decisión moral,
es el guiño a un ángel que todo lo anota.
La verdad nos llama a su nido por disímiles frecuencias
y la racionalidad es tan limitada como escuálida.
La luz es antes del ser y es imperecedera,
la esencia precede a la existencia.
Primero te pones los calcetines y después los zapatos.
La tumba es el fin del paseo de la corporalidad.
Lo singular y lo colectivo habitan en el mismo zócalo.
El hombre ha elegido su ruta, por eso tanta sarna.
La mente y el cuerpo son una bella existencia.
Como no aceptamos el motivo de porque estamos aquí
la filosofía profesional improvisa en la mesa de una cantina.
El humanismo es una pasión inútil.
El espíritu dormido del ser no es un perro solitario.
Si averiguo de donde vengo, me devuelvo.

De la decadencia por goteo al desencanto totalizante.
En el sentido de pertenencia no hay redención.
El contexto y sus talentos hacen al hombre.

56

La metafísica no solo es una pregunta potente.
La nada, como estandarte, es la excusa del extraviado.
En el vacío cuántico hay fluctuaciones, movimientos.
Se esfuerzan para que la vida carezca de sentido, con fe.
En el abismo loado no hay veredas ni manillas.
Si te alejas de la meta te apagarás entero.
Los valores supremos sostienen la eternidad del alma.
Un valor cierto jamás será destronado.

Los irracionales enloquecen, con tanta idiotez y resentimiento.
¿Qué disparatado demonio me trajo hasta aquí?

Creo una metafísica sin metafísica y me subo al columpio.
Un hombre sin luz es un candidato al suicidio, a la ruina.
El pesimismo es el huerto del edén de esta falacia.
Que gran nihilista fue Adolfo Hitler, que no respetaba nada.
Ese nuevo hombre es un pordiosero, un hijo de la nada.

57

La teocracia es personal y se propone a la comunidad
a través del testimonio de los discípulos de Dios.
La fe y la razón caminan juntas, de la mano,
son las dos caras de la misma moneda.
Creo, luego pienso. Pienso, luego, creo.
La limitada razón no comprende áreas de la fe,
y la fe va más allá, sin despegarse de la razón.
La débil razón nunca lo abarcará todo,
por eso, la razón terminó excomulgando a la razón.
El alma inquieta buscará la verdad sin detenerse.
La fe sin un cuestionario vigoroso es escuálida.
La fe y la razón no responden todas las preguntas.
El devotó de la impotente razón se enamoró del irracionalismo.
El indefinible azar no es una fuerza creadora.
Lo creado es la consecuencia de una decisión.
El zapato fue fabricado por un zapatero, no por el azar.
El cosmos es un software del más alto nivel,
con un arquitecto que lo sobrepasa y lo cubre todo.
El creacionismo y la ciencia cada día se aman más.
El hombre es un todo: espíritu, alma y cuerpo.
La verdad nunca ha sido alcanzada por la razón
porque no es humana, y sólo puede ser revelada.

58

La razón está restringida, la experiencia mística no.
El acotado saber sólo cruzará riachuelos secos.
El conocimiento es un tal vez, una vana esperanza.
El que observa está delimitado. No hay avances vitales.
¿Verificarás los frutos del espíritu?
La intuición se domicilia en el espíritu.
La emocionalidad altera el tamaño del cielo.
Un texto sobrenatural no impresionará al encastillado.
La mente sensata asocia la creación con el Creador.
La mente por sí sola jamás divisará al absoluto.
El pensamiento arma figuras reales, desde la fe.
La sed de Dios es una experiencia portentosa.
La experiencia mística envolvente es la madre del empirismo


FIN

Éste libro “Veleidosa diosa libertad”

ANTOLOGÍA DE POEMARIOS

http://antologiadepoemarios.blogspot.com


De la antología “Las sotanas de Satán”